¿Qué es una lentilla de contacto?

    Una lentilla de contacto es una lentilla fina y curva que se coloca sobre la película lacrimal que recubre la superficie del ojo. La lentilla es naturalmente transparente pero en ocasiones viene ligeramente coloreada para permitir una manipulación más fácil a quien las lleva. Las lentillas de contacto de hoy en día pueden ser rígidas o blandas. Hoy por hoy, la mayoría de las personas llevan lentillas blandas aunque hasta no hace mucho las lentillas de contacto se fabricaban ¡a partir de vidrio soplado!

    Lentilla de contacto: prótesis óptica transparente, muy fina y cóncava, que se coloca sobre la córnea para corregir los defectos de la visión.

    Existen 3 tipos de lentillas según sus graduaciones:

    • Esféricas: corrigen únicamente la miopía o la hipermetropía.
    • Tóricas (o cilíndricas): corrigen el astigmatismo, solo o en combinación con la miopía o la hipermetropía.
    • Progresivas: son lentillas que agrupan varias graduaciones en una sola lentilla. Incluyen por lo general una graduación para discernir los objetos cercanos, una graduación para ver de manera nítida los objeto lejanos y una graduación para cubrir los objetos situados a media distancia. Este concepto permite a los présbites corregir los problemas de visión asociados a la edad, cuando el ojo ya no logra enfocar los objetos cercanos. Sin embargo, si las lentillas de contacto progresivas presentan numerosas ventajas, tienen también un buen número de inconvenientes. Por ello, si las lentillas progresivas parecen no estar hechas para usted, sepa que existen otras alternativas como por ejemplo combinar gafas para lectura con las lentillas de contacto normales.

    ¿Qué tipo de lentillas elegir?

    Gracias a las últimas innovaciones, las lentillas de contacto permiten corregir la miopía, la hipermetropía, el astigmatismo o incluso la presbicia. Talladas sobre sus dos caras en función de la graduación que usted necesita, se colocan en contacto con la córnea. 

    Existen diferentes tipos de lentillas:

    • Las lentillas de contacto blandas tradicionales están hechas en material plástico blando hidrófilo, conteniendo del 38 al 72% de agua. Éstas corrigen todas las ametropías, incluso las más fuertes. Su flexibilidad ofrece un confort inmediato, desde su colocación. Con un correcto mantenimiento diario, tienen una vida útil de 12 a 18 meses.
    • Las lentillas de contacto blandas de renovación frecuente son las lentillas que usted lleva todos los días y que retira por la noche, cuya renovación está programada todas las semanas o todos los meses. Al tener un mantenimiento sencillo y estar disponibles en una gama muy amplia de graduaciones, es el tipo de lentilla más utilizado hoy en día.
    • Las lentillas de contacto blandas diarias se colocan por la mañana y se desechan por la noche. Su ventaja: ¡no precisan de mantenimiento! Generalmente se utilizan como complemento del uso habitual de gafas, por quienes practican un deporte o para una ocasión especial.

    Estas son algunas de las mejores maneras de ayudar a prevenir las complicaciones:

    • Consulte con su especialista de la visión si usted tiene intención de utilizar lentillas;
    • Compre lentillas de contacto de origen legítimo;
    • Guarde sus lentillas limpias y cuidadas;
    • Siga todas las instrucciones referentes a sus lentillas y a los productos para lentillas;
    • Respete las modalidades de utilización y de renovación.

    Con el fin de preservar la calidad de visión y la buena salud de sus ojos, cada par de lentillas se fabrica y prescribe para ser llevado durante un tiempo determinado y renovado tras un periodo bien definido.

    Las lentillas diarias desechables se llevan durante el día y se desechan a la hora de acostarse, reemplazándose por un nuevo par al día siguiente por la mañana. El resto de lentillas siguen frecuencias de renovación diferentes (semanales, quincenales, mensuales, anuales…).

    Sea cual sea su estilo de vida y sus preferencias, su especialista de la visión puede ayudarle a encontrar las lentillas de contacto apropiadas o las soluciones de mantenimiento adecuadas para usted. No olvide consultar siempre con un profesional si tiene preguntas sobre la salud de sus ojos y de su vista.

    Las ventajas de las lentillas de contacto

    En términos de correcciones visuales, las lentillas de contacto le aportan un campo de visión periférica nítido, libertad de movimiento y una nueva apariencia. 

    A continuación encontrará las principales razones por las cuales las lentillas de contacto ofrecen una nueva manera de ver, de parecer y de sentir.

    • Ver de otra manera : Las lentillas de contacto se desplazan en compañía de sus ojos, allá donde usted dirija su mirada, para proporcionarle una visión periférica clara. Le ayudan a seguir la acción gracias a una visión precisa y periférica, incluso con poca luminosidad, sin deslumbramientos. Además, las lentillas no se mojan cuando llueve ni se empañan al entrar en un sitio más cálido. 
    • Sentirse libre : Las lentillas de contacto le proporcionan una libertad de movimiento adaptado a su modo de vida activo, ya que son más ligeras y estorban menos que las gafas, no resbalan de la nariz y no interfieren con cascos ni protecciones.
    • Sentirse bien : Las lentillas de contacto pueden mejorar la manera en la usted percibe y otros le ven, naturalmente. Y se pueden utilizar gafas de sol sin necesidad de graduarlas.

    Casi todo el mundo puede llevar lentillas de contacto, sin importar su edad o su estilo de vida. Descubra aquí si existen lentillas de contacto adaptadas a sus gustos y necesidades.

    Reglas y conocimientos básicos sobre las lentillas 

    • Una lentilla de contacto es un dispositivo óptico el cual, colocado sobre la superfície del ojo, compensa una anomalía visual.
    • Las lentillas corrigen la mayor parte de los defectos visuales, miopía, hipermetropía, astigmatismo y presbicia.
    • Las lentillas necesitan reglas de higiene estrictas
    • Toda lentilla deteriorada debe ser desechada inmediatamente.
    • Únicamente las lentillas recetadas para uso prolongado pueden llevarse día y noche, pero el uso prolongado aumenta significativamente el riesgo de infección, pudiendo desencadenar complicaciones oculares.
    • No duerma nunca con lentillas diarias. Salvo en el caso de unos pocos minutos de siesta, mantener los párpados cerrados impide una oxigenación suficiente del ojo.
    • Una vez al año realice un control oftalmológico del estado de sus ojos.
    • Cuando retire sus lentillas de contacto, colóquelas en un lugar no muy ventilado y, sobre todo, protegido del polvo.
    • El humo es nefasto para las lentillas de contacto.
    • Generalmente, las lentillas pueden llevarse durante un máximo de 14 horas por día. Por encima de este periodo la calidad y la eficacia de las lentillas disminuye debido a los depósitos de impurezas que se acumulan entre la córnea y la lentillas. Puede asimismo causar una fatiga ocular anormal.
    • En caso de irritación, bajo ningún concepto frote la lentilla ni la toque con los dedos excepto para retirarla.
    • Cualquier manipulación de las lentillas debe venir precedida de un minucioso lavado de manos.
    • ¡No preste sus lentillas! Son accesorios estrictamente personales. Cualquier posible infección del ojo puede transmitirse a través de las lentillas.
    • La frecuencia de renovación de las lentillas está indicado en su receta. Téngalo en cuenta de manera rigurosa.
    • No sobrepase nunca la vida útil y menos aún la fecha de caducidad de las lentillas. La primera depende de la fecha de apertura del envase, mientras que la segunda, determinada por el fabricante, viene mencionada en el embalaje.

    Las graduaciones para gafas y para lentillas de contacto son a menudo diferentes. No utlice una receta que no corresponde con el producto que desea adquirir pues usted corre el riesgo de no ver correctamente. Consulte con un óptico o con un oftalmólogo para que le facilite una receta de acuerdo con sus necesidades reales.